Elige una sola protagonista
Puede ser una ventana, un muro, un espejo o una pieza con volumen. Si la arquitectura ya tiene carácter, acompáñala. Si el espacio es neutro, un espejo ayuda a mover la luz y añade profundidad sin ocupar superficie útil.
Evita crear varios centros de atención con el mismo peso. Lo demás debe funcionar como apoyo mediante tamaños menores o tonos más discretos.
Trabaja la proporción
Sobre una consola o sofá, la composición principal suele verse mejor cuando ocupa aproximadamente dos tercios del ancho del mueble. No hace falta medir al milímetro: basta con evitar una pieza diminuta flotando o una tan grande que apriete los bordes.
En salas pequeñas, el espacio libre alrededor del objeto también forma parte del diseño. Ese aire hace que una pieza económica se perciba mejor elegida.
Conecta el punto focal con el resto
Repite una forma, color o material en otro lugar. El marco tejido de un espejo puede conversar con una canasta; una cerámica clara puede repetirse en un cojín o una pantalla. La repetición suave produce unidad.
Mira nuestra colección de sala para encontrar espejos y objetos que puedan dar estructura sin llenar cada rincón.